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domingo, 16 de noviembre de 2014

Cómo dejarte crecer el bigote


Llegó Diciembre y tu oportunidad para sumarte a la iniciativa que nos incita a los hombres de todo el mundo a dejarnos la barba y el bigote por un mes.

Ahora bien, si estás pensando seriamente dejarte el bigote permanentemente (o al menos por un buen tiempo) entonces tienes que considerar algunos aspectos para lograr que crezca con estilo y no sea un elemento que estorbe en tu rostro. Es importante destacar que hablamos solo de bigote, no de barba. La barba es un asunto más sencillo, donde el descuido puede verse bien (¿recuerdas el concepto del hombre retrosexual?), en el caso del bigote, no.

Y aquí caemos en un principio casi sagrado para aquellos que se han mantenido el mostacho gran parte de su vida: el bigote es algo mucho más personal que la barba, depende del gusto, del estilo y de la estética de cada uno. La barba frondosa nunca será por lo tanto, algo tan particular según cada persona. Lograr ese bigote hipster tan de moda por estos días requiere algo de esfuerzo.

Cómo tener un bigote perfecto

El primer paso es el más obvio: dejar de afeitarnos. Es también el más difícil. Luego del tercer día sin afeitar comenzará la molestia y, si nunca has tenido ni barba ni bigote y no estás acostumbrado, te costará acoplarte a ese nuevo estilo. Los primeros días serán difíciles y la tentación de afeitarte será grande. Sé fuerte. Poco a poco se irá definiendo un bigote largo y frondoso.

El segundo paso consiste en que, una vez con suficiente vello facial sobre nuestro labio superior, debemos decidir qué estilo de bigote queremos tener: fino, ancho, mexicano, excéntrico a lo Dalí, o quizás como el del icono de Hollywood Errol Flynn (ver imagen superior).

Esta parte es complicada porque, sea cual sea el estilo, el bigote requerirá mantenimiento, y si cortas un poco de más podrías dañarlo todo. Te recomendamos que esa primera vez vayas con un barbero y le muestres una foto del estilo que quieres para que él lo corte con el cuidado necesario.

Es importante que el estilo elegido se adapte a nuestra cara y facciones, al igual que un corte de pelo. Por lo tanto:

- Si posees una cara delgada, tu bigote no puede ser largo pues achicaría más tus facciones.

- Un bigote del mismo largo de la boca ayuda a equilibrar el labio superior logrando así el look adecuado.

- Con una cara redonda o cuadrada muy grande, el bigote pequeño desproporcionaría tu imagen, puedes intentar con bigote más grande.

La siguiente imagen te muestra parte de la variedad de estilos que existen del bigote:


El tercer y último paso es el mantenimiento cotidiano. Una vez sepas cómo debes cortar y peinar tu bigote, será ya parte de tu rutina su cuidado. Te recomendamos contar con “el kit del bigotudo”, que debe incluir:

1. Gel de afeitado transparente: cómodo para recortar el bigote pues ablanda muy bien el vello y permite ver por dónde cortarás con precisión, lo que reduce la probabilidad de error.

2. Un peine: es bueno si se tiene uno específico para bigote, que es más pequeño y las fibras más juntas. Pero sirve cualquiera.

3. Cera para bigotes: las famosas ceras para el cabello realmente se concibieron productos para maniobrar el bigote. Te ayudarán a darle forma, dirección y fijación.

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6 tips para controlar el hambre


Aunque la sensación de tener ganas de comer viene del estómago, es el cerebro el encargado de recibir y “procesar” la señal que te puede incitar a ir hacia la nevera/refrigerador.

Es por eso que debes aprender a identificar y controlar los impulsos emocionales que te incitan a comer y separarlos de las señales que indican que necesitas alimentarte. ¿Cómo lograrlo? Simple, pon en práctica este plan de acción:



1. Separa la sed del hambre

Muchas veces sientes la necesidad de consumir algo, y la verdad lo que necesitas es tomar algo. Y es porque la hidratación a veces basta para calmar la ansiedad de la falsa sensación de hambre. Establece la costumbre de tomar un vaso de agua bien fría cada vez que sientas hambre fuera de las horas regulares. Verás los resultados.



2. Presiona tus puntos de acupresión

¿Sientes que la tentación por una golosina o un snack es incontrolable? Prueba apretar con fuerza los lóbulos de las orejas o la nariz durante 10 segundos. El deseo de comer algo se desvanecerá. ¿La razón? Al presionar estos puntos de acupresión suprimes los antojos innecesarios. Los chinos siempre han sido sabios.



3. Aumenta la luz

Se ha comprobado que las luces tenues disminuyen las inhibiciones. Eso para socializar y para crear una atmósfera de diversión con tu chica es perfecto, pero a la hora de comer es lo menos indicado: no tendrás barreras para tu apetito. Por eso, procura comer con suficiente luz, mayor a los 100 vatios.



4. Toma café

Si el nerviosismo se apodera de ti por estrés laboral o personal, no vayas corriendo a la tienda de dulces. Mejor sírvete una taza de café. Este disminuye la ansiedad y puede brindarte la energía que de alguna manera buscas al consumir grasas o azúcar para sobrellevar las tensiones emocionales.



5. Ojos que no ven y manos que no tocan, estómago que no gruñe

Los fabricantes de productos de consumo masivo saben que las posibilidades de compra aumentan una vez que el posible consumidor se acerca al producto y lo toca. Si se trata de un alimento (chatarra, probablemente) en presentaciones coloridas y con fotos o ilustraciones apetitosas, la tentación es inmensa. Evita por eso pasar por los pasillos del supermercado que vendan estos productos y evitar pasear en tu break laboral por los puestos de comida ambulante o kioskos.



6. Que tu objetivo sea lo sano, no la delgadez

Si deseas quemar esos kilos y esa barriga que te sobra y aprieta el pantalón, cambia tus rutinas alimenticias y comienza a velar porque tu alimentación sea más sana. Las “dietas” temporales para perder kilos no son siempre exitosas (menos para los hombres). De igual manera debes ver la incorporación del ejercicio en tu vida: no es aumentar la masa corporal la prioridad, es hacer la actividad física para sentirte mejor y estar en mayor armonía con tu cuerpo.

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The Sentry Chrono by Nixon



Diseñado para destacar, The Sentry Chrono es perfecto tanto para los negocios como para el tiempo libre. Este modelo original actualizado presenta un nuevo mecanismo de cronógrafo de seis agujas y una subesfera de 24 horas, que ofrece un estilo de gran precisión.





MECANISMO:

Cronógrafo de cuarzo japonés Miyota de seis agujas con subesfera de 24 horas y botón de ajuste a las cuatro en punto.
ESFERA:

Esta esfera incluye índices aplicados, indicador de segundos impreso y agujas moldeadas de forma específica.
CAJA:

Caja maciza de 42 mm, diseño especial y de acero inoxidable, sumergible hasta 100 metros/10 ATM, con cristal mineral endurecido, corona de triple junta con esmalte, parte posterior de la caja atornillada de acero inoxidable y asas con pasador de muelle.
BANDA:

Correa estrecha maciza de 23-20 mm, 3 eslabones, diseño especial y elaboración en acero inoxidable, con cierre a presión doble microajustable de acero inoxidable

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jueves, 13 de marzo de 2014

Cómo se debe aplicar el contorno de ojos un hombre



Sabemos que la cosmética masculina lleva algunos años estando de moda gracias a conceptos como el de hombre “metrosexual”, por lo que hablaros de algunos productos quizás sea algo que muchos de vosotros ya sepáis de que se trata.  Pero si eres de los “novatos” en lo que se refiere a cuestiones de belleza y cuidados faciales masculinos, queremos decirte que el contorno de ojos resulta esencial para mantener esa irresistible mirada que derrite a las mujeres, así que a continuación te explicamos cómo se debe aplicar el contorno de ojos un hombre.

Aplicar el contorno de ojos de manera correcta es muy importante, pero también lo es saber exactamente para qué sirve este producto y que muchos hombres quizás se aplican pensando que es tan solo algo para eliminar las bolsas de los ojos, o hidratar la zona de los párpados.

El contorno de ojos es una de las zonas del rostro que antes envejece con respecto a otras. La piel de esta zona es muy fina por lo que resulta importante cuidarla así que es esencial la aplicación de un buen producto indicado para esta zona.

¿Has cumplido loso 30? Entonces notarás que las ojeras y bolsas suelen ser algo a lo que enfrentarse a diario, quizás por cansancio y otros factores (como fumar, beber y llevar una mala rutina de belleza), aunque le puedes poner todavía remedio.

Debes comprar un contorno de ojos, y no cualquier crema hidratante, de modo que puedas tratar la zona diariamente y con el que en pocos días, o semanas notarás como tu aspecto se ve menos cansado y quizás las bolsas no se noten tanto.

Aplicar el contorno de ojos, no es como aplicar cualquier otra crema o como si te estuvieras poniendo la espuma para afeitar.

No debes coger una gran cantidad y tampoco aplicarlo arrastrando los dedos o presionando sobre la zona. El modo correcto de hacerlo es este:

Aplica unas cuantas gotitas de contorno de ojos, en la zona inferior de tu ojo, justo donde se localizan las ojeras.
Filtra el contorno dando unos pequeños “toquecitos”, bastará que lo hagas con un par de dedos e incluso con uno solo.
Para explicarlo algo mejor, utiliza el dedo índice y reparte el producto desde el lagrimal hasta la terminación del ojo.
También lo puedes aplicar en la  parte inferior de las cejas, el rabillo del ojo y como no, cubriendo todas las ojeras,  y vas dando esos pequeños toques de modo que cubras toda la zona y que se quede todo filtrado.
Si te resulta complicado aplicar así tu contorno de ojos, o sencillamente no tienes tiempo, puedes elegir el de alguna marca que se venda con “roll-on”  y que debes pasar  por toda la zona del contorno del ojo, desde el lagrimal hasta el final del ojo.

Recuerda que la aplicación del contorno de ojos se debe hacer tras la hidratación y de manera constante. Solo así verás resultados.

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Moda casual: Un look Converse


 Converse se ha convertido en una marca que puede vestir a un hombre de los pies a la cabeza con estilo, con esa nota que dice que un hombre sabe lo que quiere y cómo lo quiere, con un deje informal pero que sabes que no deja nada al azar. Ésta es una de las razones por las que esta marca se ha convertido en una de las más deseadas para los amantes de lo casual.

Dentro de esta marca podrás encontrar todo lo que necesitas para disfrutar de un look auténticamente Converse y todo lo que ello implica. Es decir, puedes encontrar zapatillas Converse con diferentes alturas (bajas o con caña) y de diferentes colecciones (diseños temáticos, All Star Seaseon, Player, Hi, Ox, etc.) como una multitud de colores de lo más variado.


Pero si continuamos subiendo, ¿Sabías que Converse tiene también diseños de shorts en diferentes colores, tanto para hombre como para mujer? Podéis encontrar en la página web shorts en color negro, gris, azul en diferentes tonos, etc.


Si continuamos subiendo llegamos a una prenda que también es muy conocida, las camisetas de Converse suelen llevar estampadas el logotipo de la marca o el nombre de la misma. Aún así, podemos encontrar diferentes diseños de camisetas, tanto en colores como en el juego que se hace con el estampado y el logotipo.

También podemos encontrar sudaderas y jerséis Converse de diferentes tipos de esta marca: sudaderas con cremallera o sin ella, con bolsillos delanteros, con capucha o sin ella, colores variados, estampados o no, etc.

Todavía nos queda mucho más por descubrir pero, espero que con este artículo podamos hacernos una idea de como podemos vestir con una sola marca, no perder nuestro propio estilo, dejarnos llevar por la moda casual y disfrutar de cada momento, de nuestro propio estilo.

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domingo, 1 de septiembre de 2013

Esto no se puede hacer en un concierto


En los últimos tiempos, publicaciones tan distintas como Rolling Stone, The Guardian o Jenesaispop han dedicado espacio a examinar las normas de etiqueta en los conciertos de música popular. Un sector de la prensa considera que cada vez se presta menos atención al escenario, que cierta gente va "a lucir el palmito" y que la capacidad de concentración está "más dispersa que nunca".  El debate sigue vivo en la calle y en la red: "¿hacer esto es aceptable?" "¿no os molesta cuando…?" "¿qué se creen estos paletos que se han puesto delante?"  Mediten los argumentos y saquen sus propias conclusiones. 

Pasarte el concierto grabando con el móvil

Wendy Fonarow, antropóloga experta en música indie, escribió en The Guardian una defensa cerrada del derecho a abusar del móvil durante los conciertos. Lo define como un comportamiento menos intrusivo que gritar, empujar o salpicar con tu copa al vecino (tres cosas de las que pocos asistentes se libran cada noche). También señala que es una buena forma de pasar el rato cuando llega alguna canción aburrida. ¿Su mejor argumento? "Los músicos espabilan cuando saben que están siendo grabados". Antes de la expansión de los móviles con cámara, era común que los artistas sólo se esforzasen en las ciudades que consideraban importantes (Londres, Los Ángeles, Barcelona y en general capitales con potencia mediática). "Ahora los artistas no pueden permitirse una noche mala", apunta. Por otro lado, la revista Rolling Stone ruega a sus lectores que no se pasen toda la noche revisando Twitter, Facebook y el mail. "Distrae mucho: solo es perdonable si eres un cirujano o bombero de guardia", señalan.

Estar de tertulia con tus amigos

Un concierto no es una iglesia. Hablar no está prohibido. La clave es dosificarse. Más importante aún: hay que tener algo qué decir.  Guille Mostaza, del dúo tecno-pop Ellos, recuerda haberse cambiado de sitio en un concierto de Magnetic Fields porque una espectadora hacía a su amiga un extenso relato de sus vacaciones en Bali. El británico John Moore, ex miembro de los ruidosos The Jesus & Mary Chain, también sufrió al convertirse en cantautor acústico:  "No me importa que el público hable, siempre y cuando sea de algo interesante. Ayer dos chicas en primera fila debatían si devolver un jersey que una había comprado esa tarde". En realidad, los musiqueros están divididos. Unos defienden que el artista debe ganarse el silencio del público, otros que cualquier conversación puede molestar a quien ha pagado la entrada. Un importante factor externo es la costumbre de las salas españolas de retrasar al máximo los conciertos para vender más cervezas. Eso hace que la gente acabe más agitada, dispersa y parlanchina. También influye la tendencia a desbordar los límites de aforo (haciendo más complicado alejarse de los grupitos que hablan). Mientras esto no cambie: diálogo y buenas maneras.

Pedir tu canción favorita

Nos referimos al tipo que a los cinco minutos de empezar el concierto se pone a reclamar -a pleno pulmón- que el grupo toque su canción más famosa  (tranquilo, Springsteen no se va a olvidar de Born To Run). También está el que se pasa una hora pidiendo el tema más raro  (aviso: nadie cree que seas más guay por conocer una ignota cara b descatalogada). ¿Una anécdota extrema? El concierto de Belle & Sebastian en la sala Aqualung en 2004, donde un eufórico fan se pasó una hora pidiendo "¡la cuatro!"  sin especificar a qué álbum se refería (además es improbable que el grupo sepa castellano). Pedir tu canción favorita es aceptable, siempre que esperes al tramo final del concierto y no lo hagas de forma desquiciada. El problema es que el 99% de los grupos saltan al escenario con el repertorio decidido y escrito en una hoja de papel. Es más práctico gastar saliva solamente cuando el grupo dice "¿alguna petición?" O dar la brasa en Twitter unos pocos días antes.

Abrirte paso a empujones hasta las primeras filas

Por supuesto, no es una actitud admisible, aunque sea práctica habitual entre los varones que no saben medir su aguante etílico. Desde hace años, los conciertos se han convertido en una especie de ley del más fuerte donde muchos asistentes hacen lo que les da la gana (en perjuicio de la gente que llega temprano o que incluso hace noche en la puerta para coger buen sitio). Contra los abusones, solo caben pequeñas venganzas como derramar la copa en su espalda, empujarles fingiendo que eres parte de una avalancha o pisar discretamente cualquier cosa que se les caiga (merienda, lentillas,  iphone 5…). En realidad, no merece la pena enzarzarse, bastante castigo tienen con lo suyo. En los festivales de verano, colarse a empujones es práctica habitual. Si te has perdido a Los Planetas para coger buen sitio para The Cure o Nick Cave lo mejor es hacerte amigo de los que te rodean y pedirles ayuda cuando vengan los brutos de turno agitando sus minis de güiscola. A veces, incluso, funciona.

Cantar a voz en cuello

Por supuesto, no se puede pedir al público que no cante. Algunos artistas, desde Oasis a La Casa Azul, han hecho del karaoke colectivo parte esencial de su show (y funciona). El problema surge con los artistas que requieren silencio, especialmente cuando actúan en formato acústico. El público que paga sesenta euros por ver a Neil Young con una guitarra de palo tiene derecho a enfadarse cuando el único sonido que obtiene son cuatro compañeros de fila desafinando en inglés macarrónico. Si tienes ganas de cantar en un concierto no está mal asegurarte de que es un momento oportuno, te sabes bien la letra y no escupes al vecino más de lo tolerable. Tras veinte años yendo  a conciertos, puedo decir que muy pocas veces se respetan estas reglas. Los recitales rockeros en teatros también dan lugar a enconadas discusiones sobre cuándo es apropiado levantarse a bailar y cuándo no.

Banderas, pancartas, subir a tu novia a hombros….

Durante varias décadas, no ha habido macroconcierto en España donde no ondease una bandera de Asturias (los motivos todavía no están claros).  Cuando My Bloody Valentine debutaron en España, en el escenario grande de Benicàssim 2008, una pareja de veinteañeros rusos (con pinta de hijos de oligarcas) desplegaron una bandera XXXL de su país que desató protestas acaloradas (no por motivos geopolíticos, sino porque tapaba la visión del escenario). Algo parecido ocurre con las pandillitas que acuden con pancarta ("Bienvenidos", "Os queremos", "500 kilómetros para ver a Stones Roses") o cuando una chica eufórica exige a su novio que la suba a hombros. Nada de esto es muy empático con el resto de asistentes (la regla es desistir en cuanto alguien te lo pide). Lo que sí podemos comprender es la nueva costumbre festivalera de tomar prestadas sillas en las zonas de comida y ver así algún concierto sentado. ¿Es normal pagar cien euros y pasar tres días enteros viendo de pie?

Posdata: en realidad, todas estas reglas se pueden resumir en una: los conciertos son una experiencia colectiva y cuanto mejor se lo pasen los demás, mejor será el ambiente, con lo que se disparan las posibilidades de que la noche resulte satisfactoria para todos los implicados.

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